Por fuera del paréntesis

“Cruzan nubes grises
por un cielo turbio y feroz.
Esta tarde espesa, acodado en este balcón..”

Somos levedad. M. García.

***

Rueda de días que pasan y se agotan y pinchan y renuevan, las mañanas de oficina siguen empezando más o menos igual: los mismos saludos, los papeles de siempre y el amenazante mensaje de advertencia al encender el ordenador (no cuajó la propuesta poética formulada en “Invictus reloaded“)

Teclas (c) JR

Teclas (c) JR

 

Carrera de mañanas que avanzan en desorden, no coincido hoy con nadie para ese momento de tomar un café con o sin mala leche y hablar de nada que sea útil para el curso del globo terráqueo en su órbita elíptica y eterna.

Momento de gracia, entonces, para morder unos minutos desiguales y comprar un regalo de cumpleaños para el que, esta vez, tengo pocas ideas. Se activa la cuenta atrás y dejo por un rato el ambiente enrarecido del edificio en el que trabajo y de pronto estoy en la calle.

Aire azul de una mañana de octubre, hay gente que pasea y tiene rumbo pero no prisa, no parece que haya nadie más en las aceras sin ideas para hacer un regalo. Cruzo la calle y un niño de meses, incorporado dulcemente en su cochecito de paseo bosteza plenamente como si no hubiera mañanas ni horarios.

Rumor de la calle, sonido en armonía formado por la suma de ruidos en la mañana en que busco donde entrar. Ciudadanos de a pie sentados en las terrazas que el calor tardío aún permite. Cruzo otra calle y viene de frente una pareja, altos y guapos, ella con pantalones vaqueros rotos por el frente en aberturas paralelas. Llevan a un bebé en una silla de paseo deportiva. Sigue leyendo

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